***** Radio Estrellaos *****

miércoles, 3 de junio de 2009

Joe Bonamassa en Madrid

Joe Bonamassa. Dicen que empezó a tocar la guitarra con 4 años, a los 8 años ya tenía un nivel aceptable, a los 12 teloneó a B.B. King .... anoche este treinteañero neoyorkino presentaba su último disco "The Ballad Of John Henry" en Madrid.

Entre aplausos y gritos, muchos de los presentes recordaban su último concierto en la capital el pasado otoño, apareció Joe Bonamassa en solitario en el escenario. Después aparecería la banda que lo acompaña en los últimos tiempos, Carmine Rojas al bajo, Rick Mellick al teclado y Bogie Bowles a la batería. El ambiente se transformó cuando empezó la música, se creó una magia que no se rompió ni por un instante hasta terminar su set regular, ya que prácticamente no hubo interrupciones más allá de un "Thank you, Madrid".

Bonamassa es clasicismo puro, y quizá lo más sorprendente sea la aparente (o verdadera) facilidad con la que toca su instrumento, la familiaridad y el cariño con lo que lo trata, lo natural que le sale todo, ya sean las partes más virtuosas o incluso el sentimiento que pone en cada nota.

A todo eso, también canta, algo que le da en ocasiones hasta un pequeño toque de cantautor (y no es que no mezcle estilos y tendencias ya de sobra), aunque su voz a veces parezca un poco demasiado limpia para la música que hace. Su banda siempre se mantiene en un segundo plano, a pesar de que se trata de grandes músicos, y de que los teclados forman una parte muy importante del sonido de sus canciones.

Empezó con "The Ballad Of John Henry", tema que da título a su último disco. Sonarón junto a los temas nuevos como "Last Kiss" o "Stop", temas de sus anteriores trabajos. . . "Sloe Gin" o un esplendido "Jut Got Paid". Hizo un guiño a Eric Capton, hace un mes lo acompañó en su concierto en Londres, interpretando un clásico en la carrera del guitarrista inglés "Further On Up The Road".

Uno de los momentos más destacados de la noche fue cuando Joe cogió la guitarra acústica, el solo en el escenario, tocó "Woke Up Dreaming", lo que este hombre es capaz de hacer con una guitarra acústica es difícil de describir. Así que tampoco es de extrañar que la sala entera se quedara boquiabierta, y Joe Bonamassa consiguiera hacer callar a todos y cada uno de los espectadores cuando se lo pidió.

Un concierto que dejó a más de uno sin palabras, casi incapaz de absorber la multitud de impresiones, sensaciones y profundas emociones que este mago de la música, que lleva dentro de sí el auténtico espíritu del blues, que es sentimiento hecho música, había causado.

Mucha gente, mucho calor, sonido mejorable. Pese a sus ultimas reformas la sala Heineken no suena del todo bien. Madrid se merece una sala de conciertos con capacidad para acoger a más gente y sobre todo con una buena acústica.

Dos temitas de añoche . . . . (cuando me deje Goear :S)

2 comentarios:

mari carmen dijo...

debio ser un concierto chulisimo...sisisisis, a ver cuando invitas a los pobres...
muaaaaaaaaks
mari

without dijo...

Digo yo, que aun tendrás la piel de galina, no? (no es para menos).

Que envidia me das...a que lloro!